¡Y si lo que pides no es lo que recibes!
Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros; a él sea la gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.
Efesios 3:20-21
Habéis pedido a Dios con todas tus fuerzas miles de motivos y no has recibido lo que esperabas…… Es donde te preguntas ¿qué ha pasado?, ¿hemos pedido lo correcto?, o en el mejor de los casos que recibes lo pedido, pero luego Dios cambia los planes de una manera inesperada sin saber el porqué y el cómo, entonces es ahí donde crees que todo se derrumba, pierdes las esperanzas y crees que Dios no es justo.
Así me encontraba yo tan perdida, desorientada y enfadada con Dios. Mira que he tenido muestras de su gran amor en mi vida y aun así soy como el pueblo de Israel, siempre queriendo más y más sin creer que lo mejor está por venir.
Llevaba tiempo pidiendo a Dios por un cambio, por mejores condiciones laborales, por poder congregarme en una Iglesia, y lo más importante pasar tiempo con mi familia. Si, porque todo el que sale de su país va anhelando tantas cosas y cuando llegas te das cuenta de que no todo es color de rosa, que no todo es como te cuentan los demás, que cada persona es un mundo una experiencia diferente; la tuya no tiene por qué ser igual a la de nadie, te enfrentas a obstáculos que no esperabas y te haces fuerte, si muy fuerte. Para mi sorpresa paso el tiempo y recibo la llamada que me dice tengo una oferta para ti, pero aún hay que esperar unos meses. Es ahí donde comenzó más seguido mi oración para que esa oferta se hiciera realidad, 8 meses después estaba donde supuestamente yo quería, todo parecía estar tan bien es así como empezó de nuevo el caos emocional donde todo se volvió negro, experimente tantas emociones, llanto, tristeza, desanimo un verdadero tormento emocional hasta que por último la misma persona que me había brindado la gran oferta me dice, Tú no vales, que necesita moverme del lugar donde estoy creía que mi mundo se derrumbaba, en ese mismo tiempo Dios me estaba llevando al límite, perdí mi cartera con mis documentos, el fallecimiento de mi papá fue más duro de lo imaginable, enfrente una supuesta estafa… Qué locura parecía que estaba dentro de una ruleta sin salida, y es ahí donde tus sentimientos, emociones te juegan la mala pasada; pregunto ¿dónde está Dios? ¿Por qué me llevas a este lugar si supuestamente todo era para mejorar? ¡Qué estaba pasando Señor! La necesidad de sacar a tu familia adelante, era lo que me mantenía en pie y un poquito de esperanza, pero aun así no veía la salida, mi enfado con Dios era grande.
Hoy puedo seguir diciendo Eben-ezer hasta aquí me ha ayudado Dios, que paso no lo sé, pero el tiempo paso, el amor de Dios nunca falla y todo lo que parecía tan malo empezó a mejorar de una forma tan sorprendente; os cuento mis documentos aparecieron de esas personas que ya no existen y te dice yo los encontré, te los he enviado a casa, madre mía no lo podíamos creer, la supuesta estafa desapareció me llamaron y una voz detrás del teléfono me dice era un error vamos a ayudarte, aún seguía sin poderlo entender, pero era solo la mano de Dios obrando. En cuanto a mi papá, pues esa parte aún queda el dolor, el vacío de no haberlo podido abrazar nunca se irán y lloro, lloro, pero para mi satisfacción existieron pastores y personas que le hablaron del amor de Jesús, mi papito conoció del amor de Dios, hoy está en su presencia. Y yo con la esperanza de que nos volveremos ver y le podré dar ese abrazo.
Bueno la parte más interesante de todo fueron mis condiciones a ese lugar que me movieron fue lo mejor que me pudo pasar, he recibido un mejor equipo de trabajo, un mejor encargado, una tranquilidad, pero lo más importante el tiempo con mi familia que ese no lo cambio por nada. Los tiempos de poder congregarme en una iglesia. Todo lo que parecía oscuro estaba siendo de luz, era como un amanecer donde sale el sol. Hoy digo gracias por cada experiencia, por cada cambio, por cada instante y por cada enseñanza. Aún sigo aprendiendo, mis pasos firmes están en Cristo y viendo como lo que pedí no fue como yo quería, pero sí como Dios lo planeo para mi bien.
Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, más para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios. Marcos 10:27
